domingo, 18 de mayo de 2008

Y que no lo tenga aquí



¿Ha de estar aquí conmigo,
Algún día de un otoño pasajero?
No ha de sobrevivir mi alma
Si no expira a su lado.

En pena buscaré refugio
Bajo los pasos de una casona
Esperaré que Adivino atenga
Que no lo tengo aquí,
Y que el descanso se me aleja con el tiempo.

Una sucia rutina
Abrazaré mis cadenas cansadas,
Ensangrentadas, osadas de función.
Te extrañaré y te gritaré al firmamento
Con olas de estrellas
que se estrellan en el muro de tu oído.

Oirás lamentos tenues
Llenos de clamores de ausencia
Mas la sordera una rutina que te absorbe
No te dejará alcanzar mi canto,
Más que canto, llanto
Más que llanto, agonía,
Sabrosa de ajenjo grito.




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