con ella viajar hasta tu casa
mirarte por la ventana
y cantarte una serenata.
recitarte unos versos
y pintarlos en su lienzo sin mácula
que los leas si no escuchas
al mirarla redonda y clara.
asomarme desde su blancura
contemplar tus ojos somnolientos
oír poniendo atención
de tu y tu piano una canción.
que tonada más hermosa
si son tus dedos habilosos
los que tocan sus notas
sin notar tu sigilosa espía.
no oyes mis cantos y mis versos
desde lo alto me quejo
pues tu dulce concentración
de mi te ciega al estar tan lejos.
viajo de vuelta a mi cama
sentada en la luna me mecedora
menguante nana ya me duermo,
mañana te veo, hoy rendida te sueño.