
voy llamando por municiones
no quiere contestar la vieja radio
me bombardean con silencios
gritos se requieren para el contraataque
el traje, ajado está, al no recivir atención
y no quiero deglutir más palabras
condenados silencios en que un mundo esconde a mi espalda
tras cables interminables que me ahorcan
y me inpiden movimiento
un díscolo bufón
que propala una sórdida imagen
ficticia, pero escencial
y no quiere contestar la vieja radio
es todo nada más que una utopía tangible en los sueños
nunca estas lo suficientemente solo
no como para acompañarte de un silencioso timador de esperanzas
tan poco tan loco como para llamarte normal
y es cuando la tierra se encuentra en perihelio
y no cuando la luna se topa con venus:
cuando los cables atan a los demonios
y los eruditos, de soberbia forma, predican sandeces.
1 comentario:
Notable...
Haace rato no subia nada a mi blog, me sorprendio que alguien lo leyera...
Volvieendo a las canchas literarias, estare leyendo.
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