El hombre, en su condición de ser humano imperfecto, pasa toda su vida buscando refugiarse, ampararse en algo o alguien. Esta característica inherente a las personas se manifiesta claramente en las nesesidades de techo, comida, familia, seguridad, etc. Algunas formas corrientes del diario vivir, para combatir esta soledad e inseguridad natural son:
1. Los grupos
ya sean deportivos, ideológicos, religiosos o básicamente sociales. Constituídos para compartir. Los individuos se sienten integrados, por tanto, seguros.
2. Los "Hobbies"
danza, ajedrez, pintura, fotografía, incluso escribir. Son vías de escape en los cuales pensar en tu realidad no está permitido. Nuestra realidad queda guardada en un frasco en el que no pueda refregarnos nuestras imperfecciones en la cara o, de forma contraria, tomar todas estas imperfecciones, retratarlas en el producto y guardarlas, hacerlas ficción.
3. El trabajo
aunque parezca contradictorio, el trabajo es un arma perfecta para sentirnos refugiados. La concentración a la que nos obliga es la razón de esto. A menos que seas demasiado infeliz en tu trabajo es la forma menos culposa de resguardo.
Estas 3 son actividades que funcionan imperceptiblemente como refugios que nos mantienen a salvo de nosotros mismos y del ocio ¡ESE ES EL PELIGRO!
el ocio nos hace pensar más de lo nesesario, reflexionar y caer en la inseguridad y al final la tristeza. Porque es con nosotros mismos con quien nos sentimos más indefensos y menos capaces. Es por ese miedo que es nesesario pensar un poco menos y actuar más.
Alguien me dijo que el día de la verdad siempre llega, y que lo importante no será que quisiste hacer o trataste de hacer, sino los resultados que conseguiste.