Yo dibujo tu cara en un lienzo
que esta tras mis párpados.
Ahí, levemente iluminada
por la luz de afuera.
Acaricio tus pestañas con la punta,
la yema de mis dedos
que afirman tu beso en mi recuerdo.
Beso que presiona mis labios secos,
resquebrajados de tanto quererte besar,
ilusionan mis neuronas,
todo lo que mi corazón quiere escuchar
en un abismo de voces
donde la tuya me despierta
y busco en mi conciencia
la forma de chantajearla y dejarte entrar.
Mi dulce pecado
compañía y descanzo
Confianza, receloso amente y comediante
que risas llama a mis deasaires,
entorpece mis mañas y enternece mis enconos.