sonriendo y con los cinco sentidos
recordando tu paso,
y anhelo cada instante una gota
de un beso a la salida de tu voz.
espero, cerrando los ojos
dejar de respirarte, volver a la calma,
que llamas mi nombre sin pensarlo
a través de las paredes y el espacio.
me arrulla tu susurro
y a la vez me pone a temblar,
la elegancia de tu pecadora mirada
es almíbar con pimienta y sin sal.
la probada con el dedo,
es el placer de la culpa
de utilizar todos los recursos
para atarte a mi piel
te quiero, y te lo grito
me asomo en tu vida, y camino contigo
una amistad amante
en la suma negrura de una noche sonrojada
en lo ajeno de una cama q no reconoce el silencio,
te vi venir a mi y deje entrar mi vida a tu lado.
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